Me llamo Jade tengo 24 años.
Me he graduado de la universidad hace apenas un año, soy rebelde, rara y alocada. Cuando iba en la universidad aun era una estudiante dedicada, que valoraba todo, era callada, retraída y muy tímida, siempre estaba siguiendo a mis compañeros del salón hasta que un día me canse de malos tratos y de que no me tomaran en cuenta. Así fue como la "JADE Ingenua y torpe" se convirtio en "JADE la rebelde". La chica que a partir de ahí todos miraban, continuaba siendo rara pero esta vez ya no era la persona que era antes, ahora me defendía, ya no permanecía en silencio y así fue como me convertí en una persona fría y desinteresada por los demás.
Ahora siempre he sido solo yo, gracias a mi actitud dependiente y "responsable" logre conseguir un buen trabajo rápidamente en un laboratorio como ayudante de un científico que realiza sus análisis y experimentos basados en sustancias y modificaciones en el ADN humano, gracias a eso pude abandonar la casa de mis padres y me fui a rentar a otro lugar, a un departamento muy cómodo
para mi sola. Nunca deje a mis padres, tal vez la necesidad de verlos ya no era mucho mi interés pero cada mes me encargaba de que a sus manos llegara el dinero que yo les dejaba para que ellos pudieran guardarlo o hacer lo que quieran con ese dinero. Por otro lado no tengo novio, deje de creer en el amor hace mucho tiempo, solo me interesa el sexo y mi trabajo, para eso vivo y para eso trabajo para gastar dinero en mi y regresarles a mis padres lo que gastaron en mi al darme su apoyo incondicional cuando estudiaba.
Después del tipo de actitud que tome, mi libertad fue mayor,por fin pude dejarme la perforación que tiempo antes me había hecho en la lengua, pude tatuarme el brazo izquierdo y me gustaría decir que pagar cuentas también era importante pero créanme que hacer fila en frente de muchas personas no es lo mio y menos porque tiempo atrás ya había perdido la paciencia, aun así pagaba yo las cuentas del hogar y sobre todo era yo quien se preparaba su propia comida.
Pero había algo en lo que me beneficiaba estar con mi mamá, que ella siempre hacia el aseo de la casa y bueno ahora que vivía sola, no tenía tiempo de limpiar mi cuarto, así que opte por hacer todo eso los sábados en la mañana. Cada sábado por la noche salia a un tipo de bar diferente en la ciudad para conocer a alguien nuevo y no irme solitaria, al contrario siempre salia del bar acompañada de un hombre diferente, nunca les di la dirección de mi casa, mi numero de teléfono o mi nombre verdadero, prefería mentir y que me llevaran aun hotel para que ahí iniciara el juego.
Todos los sábados eran lo mismo y cuando sabía que al siguiente día no trabajaría aprovechaba para irme a divertir.
No lo tomaba como una llamada de auxilio, no lo hacia para prostituirme porque dinero no me faltaba, no lo hacia para sentirme querida, lo hacia para liberar todo el estrés y recuperar el tiempo de diversión que había perdido a los 18 ya que aun a esa edad me sentía prisionera en una jaula, siempre preocupada por la tarea, trabajos, exámenes y sobre todo mi futuro, jamás aprendí a divertirme y tampoco comprendía las bromas de los demás pero ahora todo eso había cambiado.
Ya había cambiado, ya no era la misma chica risueña, alegre, adorada, ingenua, torpe y testaruda que había sido, ¡NO! ¡YA NO! esa hermosa niña que ante los ojos de todos era un Ángel se había convertido en un Demonio para reconstruir su vida a su modo. De alguna forma toda la luz que iluminaba, toda la inocencia que tenía la había perdido por la cruel realidad, por querer ser buena y no hacer la guerra, por desear un mundo lleno de paz y tranquilidad, no puedo soportar y cayó en la desesperación.
Ese hombre era Santiago, su mejor amigo. Tenía la misma edad que ella, siempre la protegió de todos y de todos ella nunca lo desprecio y siempre estuvo agradecida de encontrarlo, ella pensaba que no había persona mejor que su mejor amigo, quién la había visto desde un inicio cuando ella era invisible para todos, lamentablemente Santiago tomo la decisión de irse al ejercito ya que de cierta forma no se sentía cómodo en la universidad donde ella misma estudiaba y prefirió dejarla, desde un inicio jade no quería, cuando ella misma se entero, casi rompía en llanto pero se aguanto; pero después de todo termino cediendo ante la voluntad de su amigo.Seis años después cuando Santiago regreso y se convirtió en soldado, volvió para visitar a su familia y a ver a viejas amistad, increíble fue su sorpresa al encontrar a una Jade completamente distinta.
Después de que Santiago se enterara de la nueva Jade y de todo lo que se había perdido a su lado entendió porque hacia lo que hacia, hubo varias veces en donde santiago se culpaba por la decisión de haberla dejado, porque si el nunca se hubiera ido seguiría al lado de la misma jade, aun así acepto la decisión de jade y acepto tener algo con ella aun cuando eso solo fuera sexo, a veces al terminar cuando jade dormía el lloraba en silencio por la culpa de haberlo hecho con su mejor amiga, el tiempo paso y al final de todo a el ya no le importaba eso ya que jade lo había hecho entrar en razón y que supiera que ella no sentía ningún arrepentimiento al haberlo hecho con él.
Después de todo Jade comprendió que Santiago siempre se había culpado por su cambio tan drástico, por lo que entre ambos se ayudaron para superarlo y afrontar que la vieja Jade ya era el pasado.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
No hay comentarios:
Publicar un comentario